miércoles 23 de junio de 2010

¡Hágalo usted mismo! o pague a un profesional

El pasado fin de semana revisé mi correo en la casa de mi tío. Hice la revisión de rutina: mi gmail, hotmail, facebook, blogspot, twitter, etc., todo iba bien, quizá estaba un poco consterando por la muerte de Monsivais y Saramago, pero aún así todo estaba bien hasta que el indicador de batería de mi compu parpadeaba en rojo indicando que tenía batería baja. Todo normal insisto hasta que corrí por el cargador a la mochila, lo conecté a la corriente eléctrica y esperé a que el led cambiara a rosa lo cual indicaba que estaba cargando. Lo conecté y no cargó; lo desconecté y volví a conectar y nada. Después de varios ¡ah chinga'! pasaron varios minutos hasta que no me quedó más que resignarme a que mi cargador había muerto.

El cargador servía todavía un día antes cuando lo utilicé con la compu para exponer en el inglés. Recuerdo también que lo olvidé después de la exposición y al final de la clase me alcanzó una compañera para entregarmelo todo enrollado, posiblemente fue por eso que se descompuso.

En fin, no me quedaba otra que comprarme otro o mandarlo arreglar. La primera opción fue descartada inmediatamente por falta de recursos. La segunda también fue descartada casi al mismo tiempo por la misma razón.

Mi tío se encontraba viendo toda la escena y me sugirió revisar el cargador con el multímetro: "a lo mejor está trozado el cable". Le hice caso a pesar de que estaba algo ebrio por el tequila que le regaló su hijo del día del padre.

Destapé el cargador con ayuda de un desarmador pues estaba sellado. Checamos con el multímetro y efectivamente, el cable de corriente estaba trozado de algún lado, ahora el problema era saber de donde para cortar y soldar.



Era cómico ver a mi tío medio ebrio diciéndome como soldar y donde cortarle y a mi primo también de impertinente diciéndome que estaba medio wey para pelar cables. Dejé a mi primo que me ayudara a pelar un cable del plug pero el muy babas lo peló con los dientes y lo desoldó desde el inicio ¬¬ haciendo que todavía quedara más feo.

La moraleja de esta historia es precisamente el título de este post:

Los borrachos son impertinentes, no permita que le ayuden a reparar algo. Si tiene dinero mejor pague a un profesional, o hágalo USTED MISMO le quedará medio feo, pero no pagará por ello.

Update: Ahora mismo me estoy arrepintiendo, mejor lo hubiera mandado a arreglar aunque me quedara sin dinero.

1 comentarios:

ΛgƎиda Ladяidø dijo...

a mi me quedaría sólo una duda: y qué si el profesional que vino a arreglar mi cargador, está borracho también??